BENEFICIOS DEL YOGA

Flexibilidad en general.

Por medio de las posturas realizadas en esta disciplina se desarrolla la flexibilidad de los músculos y articulaciones. Está comprobado que las personas con mayor grado de flexibilidad son susceptibles a menos lesiones musculares y ligamentosas. Además, una buena flexibilidad se traduce en mayor recorrido de las articulaciones en posiciones diversas, permitiendo al individuo realizar acciones que requieran gran agilidad y destreza, por lo que tendrá mayor probabilidad de evitar caídas, disminuyendo así el riesgo de fracturas.

Desciende el cortisol (hormona del estrés)

Desde el punto de vista psicológico, el yoga agudiza el intelecto y promueve la concentración, calma las emociones y promueve el que nos preocupemos por el otro. Las glándulas adrenales secretan cortisol en respuesta a una aguda crisis, lo que temporalmente deprime el sistema inmunológico. Si los niveles de cortisol permanecen altos incluso después de que la crisis haya pasado, pueden comprometer el sistema inmunológico.

 

 

 

Alimenta las articulaciones

Cada vez que se practica Yoga, se llevan las articulaciones a una gama completa de movimiento. Esto puede ayudar a prevenir la artritis degenerativa y a mitigar esa dolencia mediante el “efecto esponja” de las áreas de cartílago que normalmente no son utilizadas.

Mantiene el cuerpo en forma

Una práctica regular te pone en movimiento y te ayuda a quemar calorías; las dimensiones espirituales y emocionales de tu práctica pueden estimularte a comer menos y a regular los problemas de peso en un nivel más profundo. El yoga puede también inspirarte a conseguir ser más consciente en los hábitos alimenticios.

Mejora la masa ósea.

Los ejercicios en los que se realiza carga de peso fortalecen los huesos y previenen e incluso eliminan la osteoporosis. Muchas posturas de Yoga requieren que uno levante su propio peso, y se sostenga el mismo parcialmente en diferentes articulaciones.

Mejora la coordinación

El Yoga mejora la coordinación, tiempo de reacción y memoria. Las personas que practican Meditación Transcendental demuestran una mayor habilidad para resolver problemas, recabar y recordar información, probablemente porque están menos distraídos con sus pensamientos.

Mejora la circulación.

Yoga hace que la sangre fluya, mejora los niveles de hemoglobina y células rojas que transportan el oxígeno a los tejidos. Adelgaza la sangre haciendo que las plaquetas estén menos pegajosas y cortando el nivel de proteínas coagulantes en la sangre. Esto ayuda a disminuir la incidencia de los ataque de corazón e infartos.

Estimula centros nerviosos.

Estimula la relajación, enlentece la respiración y te centra en el presente equilibrando el sistema nervioso simpático y parasimpático. El último es calmante y restaurador; disminuye el ritmo cardíaco y respiratorio, desciende la presión arterial y aumenta el volumen de sangre a los intestinos y los órganos reproductivos,

Desciende la presión arterial.

Estudios de gente con hipertensión, publicados en la revista médica The Lancet, comparaba los efectos de la postura Savasana (relajación) con el acto de echarse a descansar sobre un sofá. Después de tres meses, fue asociada a 26 puntos de descenso en la presión sistólica y a 15 puntos de descenso en la presión diastólica .

 

Sistema Inmune.

Se cree que las asanas (posturas) y el pranayama (técnicas respiratorias) mejoran la función del sistema inmune, pero hasta ahora, es la meditación la que se lleva las palmas en cuanto a credibilidad cientifica. Tiene un efecto beneficioso en el sistema inmunológico, intensificándolo y descendiéndolo cuando es necesario.